Gorditas en traje de baño:
¿Por qué el rechazo a estos cuerpos? ¿Por qué los piropos excesivos de los hombres? ¿Por qué el miedo de las mujeres?
Cuando Stepha me dio el tema para escribir el blog de hoy sentí mucha emoción y miedo, siento que hay taaaaanto por decir, pero al mismo tiempo es difícil organizar todas esas ideas de manera consecuente, pero aquí vamos…
Se han puesto a pensar que vivimos en un sistema en el que ser una mujer con un cuerpo disidente es una batalla campal, intentan prohibirnos todo, incluyendo el derecho a disfrutar de las vacaciones. ¿Sabían que en 1995 el ayuntamiento de una localidad italiana decidió que solo podrían pasear en bikini por el pueblo aquellas mujeres que “lucieran medidas justas”?, literalmente estas fueron las palabras de un senador de la época: “Una mujer bonita y bien hecha crea imagen y una gorda no. Además, insisto, no se puede tolerar que una llena de carnes pasee en bikini por las calles de Día”. (PERIÓDICO EL TIEMPO, 14 de agosto de 1995).
Eso no es todo, en el 2016 Facebook censuró una foto de la modelo Tess Holliday en la que lucía un bikini, por estar obesa alegando que “violaba su política de salud y estado físico”, WHAT THE FUCK????, finalmente hubo un gran movimiento en contra de semejante atrevimiento y la red social terminó disculpándose y diciendo que fue un error.
Muchos creen que la discriminación es cosa del pasado, incluso hay quienes se atreven a asegurar que la gordofobia no existe, lo único cierto es que la sociedad continúa teniendo un montón de prejuicios, y continuarán intentando convencerte que las mujeres grandes no nos vemos bien en traje de baño, que la gente se siente incómoda al verte en bikini, que estás intentando llamar la atención o que promueves la obesidad
¿Saben cuál es el problema más allá de las formas? Que a las mujeres se nos sigue viendo como un cuerpo sometido a tabúes y estereotipos, un cuerpo hecho para agradar a otros, y que sirve a veces como excusa y a veces como arma para validar discriminaciones sociales, en este mismo orden de ideas y de la mano con la violencia estética está el horrible fantasma de la hipersexualización de los cuerpos femeninos, que empieza cada vez a más temprana edad, vivimos rodeadas de mensajes sexuales por todas partes, donde somos mercancía y se nos hace creer que allí está la felicidad, nos venden una imagen imposible de conseguir y al mismo tiempo nos convencen de que acercarse a ella es una medida de éxito, claro que si es éxito, pero no para nosotras, sino para la industria que se lucra de ello.
Ahora piensa, si la experiencia corporal condiciona la forma en la que nos enfrentamos al mundo, en el caso de una mujer con un cuerpo no ajustado a la heteronorma su experiencia va a ser profundamente desigual, si eres una mujer “gorda” o “fea” vas a crecer pensando que no eres válida, que mereces las burlas, que mereces ser segregada… y todo eso causa impactos tan profundos como TCA’s y enfermedades mentales, y tan “superficiales” como nunca disfrutar tranquilamente de un paseo que incluya entrar al agua porqueee además “tenemos que usar trajes de baño que parezcan trusas de gimnasia y que sean negros por favor”
El objetivo del escrito de hoy es invitarte a que hagamos de usar traje de baño nuestra revolución, no nos dejemos intimidar más, ¿qué importa lo que opinen de tu cuerpo, el vecino, la maestra ó tu cuñado? Finalmente, ninguno de ellos está en tus zapatos ni está viviendo tu vida, no la malgastes buscando aprobación, preocupada por si eres suficiente para otros, porque lo más probable es que no todos van a aprobarte.
Disfruta y siente el placer de ser tú y la próxima vez que sientas miedo de ir a la piscina pregúntate ¿por qué tengo miedo? ¿será por qué no tengo el cuerpo irreal que me han intentado vender como perfecto?, no, no lo tienes, pero tienes uno que es suficientemente merecedor de disfrutar la vida y conocer el sol.
… Besitos, Manu.



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